Aquí traigo mi cabeza
para lanzarla al viento,
para quitarme lo que pesa y no pasa.
He mirado al techo fijamente
mientras me dibujaba sentimientos de comienzo inerte.
Vuelvo a ser río
y desde aquí puedo ver el mar revuelto,
se rompe rápido e inminente.
He decidido llevar un bastón,
para ir advirtiendo superficie firme antes de dar otro paso.
Bajo mis pies gira la roca angulosa que me sostiene,
busco el lado donde da sombra,
me cuido del pecho y de las corrientes,
me llevo sola, como el mar,
tan lejos como mi imaginación aguante.
He sentido miedo,
porque he sabido que podría llegar a helarme.
VANESA MARTÍN
Mujer Océano.
jueves, 7 de julio de 2016
miércoles, 6 de julio de 2016
AQUEL VERANO
Aquel verano me quedé con vistas a la montaña
sabiendo que nadie me preguntaría.
A besos limpios de tierra y polvo que denotaba ausencia.
Nunca llegué a entender
cómo la pasión se va sin avisar.
Supe que me deseaba,
lo supe en sus labios,
mientras se cerraba la camisa,
lo vi en sus ojos en cada embestida.
Como por descuido llegaron halos de costumbre,
la misma que se precipitaba despertando su cuerpo para la guerra.
No voy a negar que le quise,
lo bhice sin esperar nada,
y cuando el silencio se cebó de rutina,
me preparé para olvidarle.
Ahora le quiero al otro lado,
sin demandas, ni itinerario.
El problema no es aceptar que le quise.
El dilema es recolocar lo que he olvidado.
VANESA MARTÍN
Mujer Océano.
sabiendo que nadie me preguntaría.
A besos limpios de tierra y polvo que denotaba ausencia.
Nunca llegué a entender
cómo la pasión se va sin avisar.
Supe que me deseaba,
lo supe en sus labios,
mientras se cerraba la camisa,
lo vi en sus ojos en cada embestida.
Como por descuido llegaron halos de costumbre,
la misma que se precipitaba despertando su cuerpo para la guerra.
No voy a negar que le quise,
lo bhice sin esperar nada,
y cuando el silencio se cebó de rutina,
me preparé para olvidarle.
Ahora le quiero al otro lado,
sin demandas, ni itinerario.
El problema no es aceptar que le quise.
El dilema es recolocar lo que he olvidado.
VANESA MARTÍN
Mujer Océano.
martes, 5 de julio de 2016
LLEGASTE
Llegaste dándole sentido a mi mantel de flores,
llenando de música mis paseos habituales,
despertando mi inconsciencia,
revolucionando mis controles
y desabrochándome la piel a mordiscos.
VANESA MARTÍN
Mujer Océano.
llenando de música mis paseos habituales,
despertando mi inconsciencia,
revolucionando mis controles
y desabrochándome la piel a mordiscos.
VANESA MARTÍN
Mujer Océano.
lunes, 4 de julio de 2016
QUEDARON LOS CHARCOS
Se desestabilizó la risa y vino a increparnos.
Quisimos guardar la apariencia,
fruncir el ceño,
perder el salto,
pero fueron las excusas más ex que nunca
y quedaron en los charcos
más reflejos que ganas de secarse.
VANESA MARTÍN
Mujer Océano.
Quisimos guardar la apariencia,
fruncir el ceño,
perder el salto,
pero fueron las excusas más ex que nunca
y quedaron en los charcos
más reflejos que ganas de secarse.
VANESA MARTÍN
Mujer Océano.
domingo, 3 de julio de 2016
LA CONDENA DE LA COSTUMBRE
Las millas de vuelo ensordecieron los puñados de besos que dejé.
Cuando te asoma un sin tí en la boca,
sabemos que lo peor no es el adiós sino el gracias,
la caridad y la limosna vienen de la mano del olvido.
Imposible remendar la condena de la costumbre,
no hay final sin cicatrices,
ni cuenta que al pagar no se respire.
Miles de personas cruzan de un lado a otro
alborotadas, rebeldes e insaciables,
algunos inadecuados y otros elocuentes,
millones de vidas que a diario se encuentran sin efectos secundarios,
y así en cada rincón, en cada ciudad, en todos los paises y a todas horas,
como tú y yo ahora,
resignados a ver llegar la aguja al centro,
frenando el vinilo.
VANESA MARTÍN
Mujer Océano.
Cuando te asoma un sin tí en la boca,
sabemos que lo peor no es el adiós sino el gracias,
la caridad y la limosna vienen de la mano del olvido.
Imposible remendar la condena de la costumbre,
no hay final sin cicatrices,
ni cuenta que al pagar no se respire.
Miles de personas cruzan de un lado a otro
alborotadas, rebeldes e insaciables,
algunos inadecuados y otros elocuentes,
millones de vidas que a diario se encuentran sin efectos secundarios,
y así en cada rincón, en cada ciudad, en todos los paises y a todas horas,
como tú y yo ahora,
resignados a ver llegar la aguja al centro,
frenando el vinilo.
VANESA MARTÍN
Mujer Océano.
sábado, 2 de julio de 2016
Voces, frases y modismos usados en el habla de ARAGÓN
VELA: Toldo de tela burda y consistente; Especie de quitasol de grandes dimensiones que se fija en la tierra como una tienda de campaña; El moco que cuelga.
ESTAR A DOS VELAS: Sin dinero.
NO TENER VELA EN EL ENTIERRO:_ No incumbirle el asunto de que se trata.
IR MÁS DERECHO QUE UNA VELA: Cumplir con el deber, pero obligado.
VELLUTERO:Oficial que trabaja en la industria de la seda.
VENA: La fibra por donde chupan el alimento y jugo las plantas.
VENADA: Inspiración fecunda, ingeniosa.
VENADO: Sarmiento que se deja en la cepa sin podar para renovarla, soterrándolo para que eche raíces.
VENAMBRE: Conjunto de fichas o raíces secundarias; venas.
VENAR: Arraigar; echar raíces una planta.
VENCEJO: Cuerda, generalmente de esparto.
VENERO: Espacio estrecho entre dos edificios a donde afluye el agua de los tejados y discurre al exterior.
VENIR LA MASA: Fermentar.
VENORA: Hilada de piedra o de otro material que de trecho en trecho se pone en las acequias, sirviendo de señal para cuando ha de limpiarlas guardando si nivel.
VENTANO: Ventanico o ventanillo.
ESTAR ASÓMATE A LA VENTANA: Dicharachero, alegre por haber bebido.
VENTRETA: Viga; madero que se pone a lo largo del tejado y a través debajo de las juntas en el mismo para dar a éstas consistencia, y que no se doblen al peso de la losa.
*************************
ESTAR A DOS VELAS: Sin dinero.
NO TENER VELA EN EL ENTIERRO:_ No incumbirle el asunto de que se trata.
IR MÁS DERECHO QUE UNA VELA: Cumplir con el deber, pero obligado.
VELLUTERO:Oficial que trabaja en la industria de la seda.
VENA: La fibra por donde chupan el alimento y jugo las plantas.
VENADA: Inspiración fecunda, ingeniosa.
VENADO: Sarmiento que se deja en la cepa sin podar para renovarla, soterrándolo para que eche raíces.
VENAMBRE: Conjunto de fichas o raíces secundarias; venas.
VENAR: Arraigar; echar raíces una planta.
VENCEJO: Cuerda, generalmente de esparto.
VENERO: Espacio estrecho entre dos edificios a donde afluye el agua de los tejados y discurre al exterior.
VENIR LA MASA: Fermentar.
VENORA: Hilada de piedra o de otro material que de trecho en trecho se pone en las acequias, sirviendo de señal para cuando ha de limpiarlas guardando si nivel.
VENTANO: Ventanico o ventanillo.
ESTAR ASÓMATE A LA VENTANA: Dicharachero, alegre por haber bebido.
VENTRETA: Viga; madero que se pone a lo largo del tejado y a través debajo de las juntas en el mismo para dar a éstas consistencia, y que no se doblen al peso de la losa.
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viernes, 1 de julio de 2016
AGOTÁNDONOS
Me dormí a media tarde mientras escuchaba el crujir de la madera,
a las crías de pájaros en los nidos esperando el alimento de sus madres,
el sonido del molinillo de la abuela haciendo café,
el eco de nuestros pasos volviendo.
Se nos metió el otoño en los huesos,
quebrantando cada esquina de flores que nos nacía hace meses.
Esta casa huele a nuestro, a tuyo y a mío,
nuestra cama hueca de culpas y llena de sabores que aún me entretienen,
nuestros cuerpos luchando entre sí, cada uno en la conquista de la cima.
Por la ventana se escapan suspiros y algún grito ahogado,
juntos estrujamos los relojes,
agotándonos de tiempo sin darnos cuenta.
VANESA MARTÍN
Mujer Océano
a las crías de pájaros en los nidos esperando el alimento de sus madres,
el sonido del molinillo de la abuela haciendo café,
el eco de nuestros pasos volviendo.
Se nos metió el otoño en los huesos,
quebrantando cada esquina de flores que nos nacía hace meses.
Esta casa huele a nuestro, a tuyo y a mío,
nuestra cama hueca de culpas y llena de sabores que aún me entretienen,
nuestros cuerpos luchando entre sí, cada uno en la conquista de la cima.
Por la ventana se escapan suspiros y algún grito ahogado,
juntos estrujamos los relojes,
agotándonos de tiempo sin darnos cuenta.
VANESA MARTÍN
Mujer Océano
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