Dice la razón: Busquemos
la verdad.
Y el corazón: Vanidad.
La verdad ya la tenemos.
La razón: ¡ Ay, quién alcanza
la verdad!
El corazón: Vanidad.
ANTONIO MACHADO
Proverbios y cantares
Dice la razón: Busquemos
la verdad.
Y el corazón: Vanidad.
La verdad ya la tenemos.
La razón: ¡ Ay, quién alcanza
la verdad!
El corazón: Vanidad.
ANTONIO MACHADO
Proverbios y cantares
PUEDE ser que yo no sea
de este siglo.
No sé si del que vendrá
o si del que ya se ha ido.
No siempre se puede ser
del momento que se vive.
Nos pesa mucho el ayer.
Yo sueño con un futuro
que no le pese el ayer.
RAFAEL ALBERTI
Baladas y canciones del Paraná
DE todos modos, mi canto
puede ser de cualquier parte.
Pero estas rotas raíces,
¡ay, estas rotas raíces!
a veces no me lo dejan
ser del mundo, ni siquiera
de aquella tierra, tan sólo
de aquella mínima parte
de la Tierra.
Y hay quines me dicen: Tú,
¿cómo puedes decir eso?
Y yo les respondo: Amigos,
aunqwue mi canto quisiera
ser del mundo,
tiene al aire las raíces,
y le falta el alimento
de la tierra conocida.
Y es cómo un árbol que sube
sin ser de ninguna parte,
aunque a veces,
por un infinito golpe
heroico del pensamiento,
tocan tierra sus raíces,
y su cantgo llega a ser
tan sólo de aquella tierra,
de aquella mínima parte
de la Tierra.
RAFAEL ALBERTI
Baladas y canciones del Paraná
PIENSO ahora -medianoche-
que nunca dormí en la vida,
que cerré de cuando en cuando
los ojos y sumergía
en la apariencia del sueño,
sin dormir, cuando veía.
RAFAEL ALBERTI
Baladas y canciones del Paraná
ENEMIGO subterráneo,
oscuro y torvo enemigo,
te mataré con mi canto.
Día a día, con mi canto.
Mis armas no son las tuyas.
No las conozco. Mi brazo
se maneja sin escudo.
Sin flechas, mis claras manos.
Tú no tienes nada. Sólo
tu triste y mudo trabajo.
¿Dónde estás? Nadie te mira.
Nadie conoce tus pasos.
Pero yo te estoy matando.
No susurres,
ya ni siquiera susurres,
porque yo te estoy matando.
RAFAEL ALBERTI
Baladas y canciones del Paraná
PRISIONERO de León:
matáronte el avecica
que te cantaba al albor.
Libre, vendrá una mañana
en que escuches tu avecica
cantando de rama en rama.
RAFAEL ALBERTI
Baladas y canciones del Paraná
UN día, los olivares
se llenaron de palomas.
-Más palomas ese día,
madre, que hojas.
- Y, también, más que aceitunas,
hijo, palomas.
RAFAEL ALBERTI
Baladas y canciones del Paraná