domingo, 12 de julio de 2020

RETORNOS DEL AMOR ANTE LAS ANTIGUAS DEIDADES

Soñarte, amor, soñarte como entonces,
ante aquellas Dianas desceñidas,
aquellas diosas de robustos pechos
y el viento impune entre las libres piernas.

Tú eras lo mismo, amor. Todas las Gracias,
igual que tres veranos encendidos,
el levantado hervor de las bacantes,
de carrera bullente de las ninfas,
esa maciza flor de la belleza
redonda y clara, poderosamente
en ti se abría, en tí también se alzaba.

Soñarte como entonces, sí, soñarte
ante aquellas fundidas alamedas,
jardín de Amor en donde la ancha Venus,
muslos dorados, vientre pensativo,
se baña en el concierto de la tarde.

Soñarte, amor, soñarte, oh, sí, soñarte
la idéntica de entonces, la surgida
del mar y aquellos bosques, reviviendo
en tí el amor henchido, sano y fuerte
de las antiguas diosas terrenales.

RAFAEL ALBERTI

sábado, 11 de julio de 2020

RETORNOS DEL AMOR EN UNA AZOTEA

Poblado estoy de muchas azoteas.
Sobre la mar se tienden las más blancas,
dispuestas a zarpar al sol, llevando
como velas las sábanas tendidas.
Otras dan a los campos, pero hay una
que sólo dá al amor, cara a los montes.
Y esa es la que siempre vuelve.

Allí el amor peinaba sus geranios,
conducía las rosas y jazmines
por las barandas y en la ardiente noche
se deshacía en una fresca lluvia.

Lejos, las cumbres, soportando el peso
de las grandes estrellas, lo velaban.
¿Cuándo el amor vivió más venturoso
ni cuándo entre las flores
recién regadas fuera
con más alma en la sangre poseído?

Subía el silbo de los trenes. Tiemblos
de farolillos de verbena y músicas
de los kioskos y encendidos árboles
remontaban y súbitos diluvios
de cometas veloces que vertían
en sus ojos fugaces resplandores.

Fue la más bella edad del corazón. Retorna
hoy tan distante en que la estoy soñando
sobre este viejo tronco, en un camino
que no me lleva ya a ninguna parte.

RAFAEL ALBERTI

viernes, 10 de julio de 2020

ESFERA TERRESTRE

¿ Ni el raptor de las ondas
Ni el amoroso naúfrago
Te aliviarán, mar sabio
Que entre curvas te combas ?

Incorruptibles curvas
Sobre el azul perfecto,
Que niega a los deseos
La aparición de espuma.

¡Forma del mediodía,
Qué universal! Las ondas
Refulgentes desdoblan
La luz en luz y brisa.

Y la brisa resbala
-infante marinero,
Rmbo si, mas no peso-
Entre rigor de rayas

Que al mediodía ciñen
De exactirud. ¡ Desierta
Refulgencia ! La esfera,
Tan astracta, se aflige.

JORGE GUILLÉN

jueves, 9 de julio de 2020

NIÑO

Claridad de corriente,
Círculos de la rosa,
Enigmas de la nieve :
Aurora y playa en conchas.

Máquina turbulenta,
Alegrías de luna
Con rigor de paciencia :
Sal de la onda bruta.

Instante sin historia,
Tercamente colmado
De mitos entre cosas:
Mar sólo con sus pájaros.

Si rica tanta gracia,
Tan sólo gracia, siempre
Total en la mirada:
Mar, unidad presente.

Poeta de los juegos
Puros sin intervalos,
Divino, sin ingenio :
¡ El mar, el mar intacto !

JORGE GUILLÉN

miércoles, 8 de julio de 2020

LOS NOMBRES

Albor. El horizonte
Entreabre sus pestañas
Y empieza a ver. ¿Qué? Nombres.
Están sobre la pátina

De las cosas. La rosa
Se llama todavía
Hay rosa, y la memoria
De su tránsito, prisa,

Prisa de vivir más.
A largo amor nos alce
Esa pujanza agraz
Del instante, tan ágil

Que en llegando a su meta
Corre a imponer Después.
Alerta, alerta, alerta,
Yo seré, yo seré.

¿Y las rosas? Pestañas
Cerradas: horizonte
Final. ¿Acaso nada?
Pero quedan los nombres.

JORGE GUILLÉN

martes, 7 de julio de 2020

RETORNOS DEL AMOR TAL COMO ERA

Eras en aquel tiempo rubia y grande,
sólida espuma ardiente y levantada.
Parecías un cuerpo desprendido
de los centros del sol, abandonado
por un golpe de mar en las arenas.

Todo era fuego en aquel tiempo. Ardía
la playa de tu contorno. A rutilantes
vidrios de luz quedaban reducidos
las algas, los moluscos y las piedras
que el oleaje contra tí mandaba.

Todo era fuego, exhalación, latido
de onda caliente en ti. Si era una mano
la atrevida o los labios, ciegas ascuas,
voladoras, silbaban por el aire.
Tiempo abrasado, sueño consumido.

Yo me volqué en tu espuma en aquel tiempo.

RETORNOS DE LO VIVIDO LEJANO
RAFAEL ALBERTI

lunes, 6 de julio de 2020

RETORNOS DEL AMOR EN LOS BALCONES

Ha llegado ese tiempo en que los años,
las horas, los minutos, los segundos vividos
se perfilan de tí, se llenan de nosotros,
y se hace urgente, se hace necesario,
para no verlos irse con la muerte,
fijar en ellos nuestras más dichosas,
sucesivas imágenes.


¿Dónde estás hay, en dónde te contemplo,
en que roca, en qué mar, bajo qué bosque,
o en qué penumbra de estivales sábanas
o en qué calientes, nórdicas alcobas?

Ha pasado la siesta dulce de los azules
que la ancha isla nos tendió en el sueño.
Venus casi dormida aún, te asomas
al íntimo refugio de los barcos
y toda tú ya cantas como un puerto
amoroso de velas y de mástiles.

Tus cabellos tendidos vuelan de los balcones
a entedarse en la trama delgada de las redes,
a poner banderines en los palos más altos
y un concierto de amor en los marinos aires.

Luego, cuando al poniente retornan silenciosos,
blancos de sales y alas de gaviotas,
pongo en tu corazón desnudo mis oídos
y escucho el mar y aspiro el mar que fluye
de tí y me embarco hacia la abierta noche.

RETORNO DE LO VIVO LEJANO
RAFAEL ALBERTI