Mostrando entradas con la etiqueta Rubén Darío. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rubén Darío. Mostrar todas las entradas
jueves, 20 de marzo de 2014
CANCIÓN DE OTOÑO EN PRIMAVERA
¡ Juventud divino tesoro,
ya te vas para no volver !
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer....
Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña en este
mundo de duelo y aflicción.
Miraba como el alba pura,
sonreía como una flor.
Era su cabellera oscura,
hecha de noche y de dolor.
Yo era tímido como un niño;
ella, naturalmente, fue
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé...
¡ Juventud divino tesoro,
ya te vas para no volver !
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer....
La otra fue más sensitiva,
y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
cual no pensé encontrar jamás.
Pues en su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía....
En sus brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé....
Y le mató,triste y pequeño,
falto de luz, falto de fé....
¡ Juventud divino tesoro,
ya te vas para no volver !
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer....
Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón,
poniendo un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;
y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también.....
¡ Juventud divino tesoro,
ya te vas para no volver !
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer....
¡ Y además ! En tantos climas
en tantas tierras, siempre son,
si no pretextos de mis rimas,
fantasmas de mi corazón.
En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡ Ya no hay princesa que cantar !
Mas, a pesar del tiempo terco,
mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris me acerco
a los rosales del jardín...
¡ Juventud divino tesoro,
ya te vas para no volver !
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer....
¡ Mas es mía el Alba de oro !
RUBÉN DARÍO
(1867-1916)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

