viernes, 6 de diciembre de 2019

RETORNOS DEL AMOR EN UN PALCO DE TEATRO

RETORNOS DEL AMOR EN UN PALCO DE TEATRO

Fuera, en la sala, músicas y luces,
fingido amor, amor que se da en yelo,
en letra muerta, aunque aparentemente
cante sangrando el corazón la vida.

Apagado, llegaba entre cortinas,
oros falsos y rojos terciopelos, el grito
del héroe agonizante a la secreta sombra
del antepalco en donde
el amor verdadero, sin palabras,
sin preparados gestos, sucedía.

Eran dulces las manos y los ojos
adivinados, la tibieza umbrosa
de la piel, las rizadas
oscuridades y el silencio lánguido
en la amorosa escena
que los dos, sin aplausos, ofrecíamos
tan sólo al goce de un espejo mudo.

¡Ah, gracia de los años, maravilla
de ofrecerle al amor cualquier penumbra,
la de un coche, una esquina solitaria
o la de un palco de teatro mientras
puede, sin verla, pasar hasta la muerte!

RAFAEL ALBERTI

jueves, 5 de diciembre de 2019

RETORNOS DEL AMOR RECIÉN APARECIDO

RETORNOS DEL AMOR RECIÉN APARECIDO

Cuándo tú apareciste,
penaba yo en la entraña más profunda
de una cueva sin aire y sin salida.
Braceaba en lo oscuro, agonizando,
oyendo un estertor que aleteaba
como el latir de un ave imperceptible.
Sobre mí derramaste tus cabellos
y ascendí al sol y vi que eran la aurora
cubriendo un alto mar en primavera.
Fue como si llegara el más hermoso
puerto del mediodía. Se anegaban
en tí los mñas lucidos paisajes:
claros, agudos montes coronados
de nieve rosa, fuentes escondidas
en el rizado umbroso de los bosques.

Yo aprendí a descansar sobre sus hombros
y a descender por ríos y laderas,
y entrelazarme es sus tendidas ramas
y hacer del sueño mi más dulce muerte.
Arcos me abriste y mis floridos años
recién subidos a la luz, yacieron
bajo el amor de tu apretada sombra,
sacando el corazón al viento libre
y ajustándolo al verde son del tuyo.
Yo iba a dormir, ya a despertar sabiendo
que no penaba en una curba oscura,
braceando sin aire y sin salida.

Porque habías al fin aparecido.

RAFAEL ALBERTI

miércoles, 4 de diciembre de 2019

ARREPENTIMIENTO Y LÁGRIMAS DEBIDAS AL ENGAÑO DE LA VIDA

ARREPENTIMIENTO Y LÁGRIMAS DEBIDAS AL ENGAÑO DE LA VIDA

                       SONETO

    Huye sin percibirse, lento, el día,
y la hora secreta y recatada
con silencio se acerca, y despreciada
lleva tras sí la edad lozana mía.

    La vida nueva, que en niñez ardía,
la juventud robusta y engañada,
en el postrer invierno sepultada,
yace entre negra sombra y nieve fría.

    No sentí resbalar, mudos, los años;
hoy los lloro pasados, y los veo
riendo de mis lágrimas y daños.

    Mi penitencia debía a mi deseo,
pues me deben la vida mis engaños,
y espero el mal que paso, y no le creo.

FRANCISCO DE QUEVEDO

lunes, 2 de diciembre de 2019

LLUEVE

              LLUEVE

Llueve. Los ojos se ahondan
buscando tus ojos, esos
dos ojos que se alejaron
a la sombra, cuenca adentro.
Mirada con horizontes
cálidos y fondos tiernos
íntimamente alentada
por un sol de íntimo fuego
que es en las pestañas negra
coronación de los sueños.
Mirada negra y dorada,
hecha de dardos directos,
signo de un alma en lo alto
de todo lo verdadero.

Llueve como si llorara
raudales un ojo inmensdo,
un ojo gris, desangrado,
pisoteado en el cielo.

Llueve sobre tus dos ojos
negros, negros, negros, negros,
y llueve como si el agua
verde quisiera volverlos.

¿Volverán a florecer?

Si a través de tantos cuerpos
que ya combaten la flor
renovaran su ascua....
Pero seguirán bajo la lluvia
para siempre, mustios, secos.

MIGUEL HERNÁNDEZ

domingo, 1 de diciembre de 2019

TODAS LAS CASAS SON OJOS

TODAS LAS CASAS SON OJOS

Todas las casas son ojos
que resplandecen y acechan.

Todas las camas son bocas
que escupen, muerden y besan.

Todas las casas son brazos
que se empujan y se estrechan.

De todas las casas salen
soplos de sombra y de selva.

En todas hay un clamor
de sangres insatisfechas.

Y a un grito todas las casas
se asaltan y se despueblan.

Y a un grito todas se aplacan,
y se fecundan, y esperan.

MIGUEL HERNÁNDEZ