miércoles, 27 de noviembre de 2013

TIEMPO DE UNA VIDA

Anochece el camino de mi vida.
Mis sentimientos despegan
los incómodos flujos de mi interior,
mis sensaciones se limitan
a desdecir la hermosura de una canción.

La oscuridad se apodera de mi alma
mientras mis sentimientos rotos
por la trayectoria de una vida incompleta,
resquebrajan mis entrañas,
confunden mis emociones
y alteran mis pensamientos.

Es el dolor de un acontecimiento
que marca un rumbo distinto en mi vida.
Adolece de la esencia de mi vida anterior,
no encuentra el futuro deseado,
ni comprende las necesidades del presente.

Porque cuando el amor se debilita
y carece de sentido en la persona,
fenece el sentimiento que tesucita
la fuerza de la vida interior.

Adormezco en esta triste situación,
aunque sienta una chispa de esperanza.
Aquélla que vive en un profundo rincón
del poder del alma.

La niñez, adolescencia, juventud,
y parte de mi crecimiento adulto,
conocí el amor,
la benevolencia,
la disciplina,
cierta rectitud,
pero siempre fuí feliz.

Cuando conocí el fracaso,
las críticas,
los enjuiciamientos,
los alejamientos,
los desprecios,
como las comprensiones,
las miradas cómplices,
los amores internos,
las sonrisas cargadas de amor,
los diálogos profundos,
entonces, sólo entonces,
comencé a comprender la realidad de la vida.

Con la fuerza de mi corazón
y de mi mente,
con la intención de respetar y ser respetado,
de mantener la dignidad personal,
la integridad
y la estabilidad de mi cuerpo y alma,
junto a una mujer especial que se cruzó en mi camino,
inicié el sendero de un ser normal
que deseaba ser útil consigo mismo
y con los demás,
aprender a ser libre,
consecuente con sus actos
y encontrar el verdadero idilio
con la vida.

Así en la vida de este poeta,
que no académico pero sí de alma,
se plantean las inquietudes,
incertidumbres,
anhelos,
ilusiones,
sueños,
de un hombre que camina junto a los demás.

Si algo de grande tiene la vida
es que cada ser individual
tiene capacidad de reacción,
de rectificación,
de reflexión,
de transformación,
para que alma, cuerpo y destino
vayan unidos.

ÁNGEL SANZ GOENA
Ráfagas de luz sobre un poeta 2002







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