Por el Paraná, balejes
esta noche.
Descargas de artillería,
por el Paraná, esta noche.
Sombra del Adelantado,
sombra camino del mar,
esta noche.
¿Quién va a morir en el mar
esta noche?
RAFAEL ALBERTI
(Baladas y canciones del PARANÁ)
Por el Paraná, balejes
esta noche.
Descargas de artillería,
por el Paraná, esta noche.
Sombra del Adelantado,
sombra camino del mar,
esta noche.
¿Quién va a morir en el mar
esta noche?
RAFAEL ALBERTI
(Baladas y canciones del PARANÁ)
Turbación en los altos pastos.
Viento fuerte contra la aurora.
Son los caballos de Mendoza.
Crines sacudidas, estruendo
de sangre en las aguas atónitas.
Son los caballos de Ayolas.
Fatiga, fatiga, fatiga.
Guerrear y siembra de cruces.
Son los caballos de Alvar Nuñez.
Hambre, sed, solvo, hierro, muerte.
Noche en las selvas asombradas.
Son los caballos de Irala.
Caballos de España, caballos
en las tierras americanas.
La nueva tierra americana.
RAFAEL ALBERTI
(Baladas y canciones del PARANÁ)
Naves de Sanlucar salen
para el Paraná.
Garcilaso de la Vega
hubiera podido embarcar.
Hubiera llegado a estas tierras,
no para en ellas guerrear.
Sino para cantar el río
Paraná.
Sauces le hubiera dado el río
Paraná.
Y verdes ninfas él al río
Parana.
RAFAEL ALBERTI
(Baladas y canciones del PARANÁ)
(Lucía Miranda)
Nada había. Sólo agua.
Y a tí te vieron la aguas,
aguas del río, las aguas,
Lucía Miranda, amor.
Nada había. Ni caballos,
ni estos naranjos que ahora
mira el viento. Ni esta casa.
Sólo agua.
Tu viste correr las aguas,
aguas del río, las aguas,
Lucía Miranda, mi amor.
Flechas y piedras caídas,
sangre de amor y fogatas.
Eso había. Y lo que había
se lo llevaron las aguas,
contigo, también, las aguas,
Lucía Miranda, amor.
RAFAEL ALBERTI
(Baladas y canciones del PARANÁ)
Río de Gaboto,
te miro correr.
Fresa pálido en la mañana.
Encendido, al atardecer.
Río de Gaboto,
te miro pasar.
¿ Cuándo, dime, para mí el día
color de mar ?
(Tiene el volver color de mar.)
RAFAEL ALBERTI
(Baladas y canciones del PARANÁ)
Por allí, ahora, ya estarán durmiendo,
mientras aquí llueve con sol.
Los asesinos, los tristes,
bien escondidas las manos
debajo de la almohada.
Por allí, ahora, sobre sus raídas
cabezas pálidas, sordas,
mientras aquí llueve con sol,
la mirada de algún santo,
la de la Virgen tal vez,
o los brazos
abiertos violentamente
del pobre Crucificado.
Dormidos por allí, ahora,
mientras aquí llueve con sol.
RAFAEL ALBERTI
(Baladas y canciones del PARANÁ)
(Pedro Salinas)
¡Qué dolor que te hayas ido.
sin haberte visto más,
como yo hubiera querido!
Amigo.
Antonio se fue. Y se fueron
también Miguel y Federico.
Con ellos tú también ahora.
Amigo.
Siéntate al pie de estos naranjos,
junto a estas barracas y ríos.
Dichosa sube la mañana.
Pero qué lejos, amigo.
Te escucho, alegre, en tus balcones.
Por las calles, alegre, te sigo.
Tu voz me canta como en sueño.
Pero, amigo, qué lejos, amigo.
Aquella tierra con nosotros
no fue lo buena que quisimos.
Cuántas cosas en ella dejamos.
Cuánto le dimos, amigo.
Algún día nos tendrá juntos
aquella pobre tierra,unidos.
Mientras, al pie de estos naranjos,
junto a estas barrac as y ríos,
descansa a mi lado, amigo.
Dichosa sube la mañana.
Siéntate junto a mí, buen amigo.
RAFAEL ALBERTI
(Baladas y canciones del PARANÁ)