lunes, 11 de agosto de 2014

Navidad en la Prisión de Burgos

Ya alcanzan las gargantas sus almenas,
ya giran en su noria las canciones....
y van, indiferentes cangilones,
llenándose en el pozo de mis penas.

Me hacen daño esos gritos. Son arena
para mis ojos. Sobre mi pecho arpones
de ausencia y de recuerdo. Costurones
abiertos en la carne, y en las venas
un dolor de la sangre muda y cana.

Vuelvo a mi soledad. A mi consuelo,
a un libro de Machado, a su Castilla,
( hermana de mi alma, seca y llana )
a sus pueblos tan tristes, a mi anhelo
como su tierra calva y amarilla.

MARCOS ANA
Poemas de la prisión y la vida.

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