martes, 13 de febrero de 2018

A LA CUARTA EDAD

Queridos viejecitos míos:
Hablar del pasado es como hacer trampa.

Yo he tenido unas piernas preciosas
y unos pechos divinos.
Todos hemos tenido
amores, dolores, éxitos o hijos.

Ahora estamos en la "sala de espera"
esperando ver al Doctor-Dios
que nos curará el reuma,
la vida y lo del riñon.

GLORIA FUERTES
Mujer de verso en pecho.

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