Cansada ya del dolor que no sentí todavía,
joven de tanto vivir,
vieja de la lejanía,
preparando adioses siempre
y un temor por compañía,
bebo, fumo, escribo cartas
y meo una siempreviva.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia
viernes, 31 de mayo de 2019
jueves, 30 de mayo de 2019
UNA DE LA MADRUGADA EN MADRID
....Y no hay donde llamar -como en América-,
que llamas y te atiende un sacerdote
-doctor en psiquiatría-;
....Y no hay dónde llamar -que no hay tu tía-;
.... que se inunda la casa,
a chorros mueres...
....Por la mañana azul ya es otra cosa,
te afeitas o te pegas maquillaje,
te pones el vestido o tú el traje,
coges el autobús y eres un muerto.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia
que llamas y te atiende un sacerdote
-doctor en psiquiatría-;
....Y no hay dónde llamar -que no hay tu tía-;
.... que se inunda la casa,
a chorros mueres...
....Por la mañana azul ya es otra cosa,
te afeitas o te pegas maquillaje,
te pones el vestido o tú el traje,
coges el autobús y eres un muerto.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia
miércoles, 29 de mayo de 2019
A SAN JUAN DE LA CRUZ
Querido Juanito:
No,
si poseer poseo
el entendimiento del amor;
lo que no alcanzo
ni con amor ni con oración ni con bondad ni con poesía,
es ser por el amado correspondida.
Está mi alma cautiva
y al paso está cautivada
por una esquiva mirada,
que ni miro ni me mira.
Y si salgo de vuelo
o me voy por las ramas,
sólo es para dar la Caza caza,
me remonto y bajo rauda,
porque aún es tierra mi sitio,
mientras que me quede un ala.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia
No,
si poseer poseo
el entendimiento del amor;
lo que no alcanzo
ni con amor ni con oración ni con bondad ni con poesía,
es ser por el amado correspondida.
Está mi alma cautiva
y al paso está cautivada
por una esquiva mirada,
que ni miro ni me mira.
Y si salgo de vuelo
o me voy por las ramas,
sólo es para dar la Caza caza,
me remonto y bajo rauda,
porque aún es tierra mi sitio,
mientras que me quede un ala.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia
martes, 28 de mayo de 2019
NUNCA TERMINARÉ DE AMARTE
Y de lo que me alegro,
es de que esta labor tan empezada,
este trajín humano de quererte,
no lo voy a acabar en esta vida;
nunca terminaré de amarte.
Guardo para el final las dos puntadas,
te-quiero, he de coser cuando me muera,
e iré donde me lleven tan tranquila,
me sentaré a la sombra con tus manos,
y seguiré bordándote lo mismo.
El asombro de Dios seré, su orgullo,
de verme tan constante en mi trabajo.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia
es de que esta labor tan empezada,
este trajín humano de quererte,
no lo voy a acabar en esta vida;
nunca terminaré de amarte.
Guardo para el final las dos puntadas,
te-quiero, he de coser cuando me muera,
e iré donde me lleven tan tranquila,
me sentaré a la sombra con tus manos,
y seguiré bordándote lo mismo.
El asombro de Dios seré, su orgullo,
de verme tan constante en mi trabajo.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia
lunes, 27 de mayo de 2019
VERSOS QUE ESCRIBÍ DORMIDA
Bebo porque la gente no me gusta,
porque a la gente la quiero demasiado;
las cosas cambian y el espíritu se enferma,
sé lo que dan de sí los hombres;
sé que hay pocos que prestarían sangre,
sé que hay muchos que me encarcelarían.
Bebo para olvidar que estoy bebiendo.
Porque la noche es larga y tiene seres,
la vida es corta en cambio y tiene prisa,
la alcoba es grande y el sereno bizco
y un chiche flaco trepa por el techo.
Bebo para acordarme de estas cosas.
Bebo para olvidarme que estoy muerto.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia.
porque a la gente la quiero demasiado;
las cosas cambian y el espíritu se enferma,
sé lo que dan de sí los hombres;
sé que hay pocos que prestarían sangre,
sé que hay muchos que me encarcelarían.
Bebo para olvidar que estoy bebiendo.
Porque la noche es larga y tiene seres,
la vida es corta en cambio y tiene prisa,
la alcoba es grande y el sereno bizco
y un chiche flaco trepa por el techo.
Bebo para acordarme de estas cosas.
Bebo para olvidarme que estoy muerto.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia.
domingo, 26 de mayo de 2019
AL PRIMER ASTRONAUTA
Doce de Abril, en Rusia, primavera,
mil novecientos fue sesenta y uno,
lanza a un hombre la magia de la ciencia
-subir para morir y bajar mudo-,
Lázaro a un cementerio de gorriones
de monos y de perros adiestrados.
(Ya no tienen quietud ni las estrellas.)
Oscuro.Hoyo sin fin. Pared. Paredes.
Su cabeza taladra las paredes.
Solo, rodando allá en el otro mundo,
fusilado de cara a las estrellas
y por todo silencio un perro aúlla.
El infinito le aplasta la cabeza,
y la sangre le sangra por la sangre,
un frío de otro frío le recorre
su juventud de hombre sujetado.
Brasas de algo, llamas sin hoguera
ahogando van un aire que no había.
Llegó el miedo...
Y la sed...
Llegó la duda...
¡Sobrevivió¡
¡Salió de la agonía!
El corazón colgaba desprendido,
el hombre,
nuestro hombre sujetado,
corriendo aún más deprisa que la muerte,
volvió ma la tierra, y sonrió mu triste.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia
mil novecientos fue sesenta y uno,
lanza a un hombre la magia de la ciencia
-subir para morir y bajar mudo-,
Lázaro a un cementerio de gorriones
de monos y de perros adiestrados.
(Ya no tienen quietud ni las estrellas.)
Oscuro.Hoyo sin fin. Pared. Paredes.
Su cabeza taladra las paredes.
Solo, rodando allá en el otro mundo,
fusilado de cara a las estrellas
y por todo silencio un perro aúlla.
El infinito le aplasta la cabeza,
y la sangre le sangra por la sangre,
un frío de otro frío le recorre
su juventud de hombre sujetado.
Brasas de algo, llamas sin hoguera
ahogando van un aire que no había.
Llegó el miedo...
Y la sed...
Llegó la duda...
¡Sobrevivió¡
¡Salió de la agonía!
El corazón colgaba desprendido,
el hombre,
nuestro hombre sujetado,
corriendo aún más deprisa que la muerte,
volvió ma la tierra, y sonrió mu triste.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia
sábado, 25 de mayo de 2019
LAS COSAS
Las cosas, nuestras cosas,
les gusta que las quieran;
a mi mesa le gusta que yo apoye los codos,
a mi silla le gusta que me siente en la silla,
a la puerta le gusta que la abra y la cierre
como al vino le gusta que lo compre y lo beba,
mi lápiz se deshace si lo cojo y escribo,
mi armario se estremece si lo abro y me asomo,
las sábanas son sábanas cuando me echo sobre ellas
y la cama se queja cuando yo me levanto.
¿Qué será de las cosas cuando el hombre se acabe?
Como perros las cosas no existen sin el amo.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia
les gusta que las quieran;
a mi mesa le gusta que yo apoye los codos,
a mi silla le gusta que me siente en la silla,
a la puerta le gusta que la abra y la cierre
como al vino le gusta que lo compre y lo beba,
mi lápiz se deshace si lo cojo y escribo,
mi armario se estremece si lo abro y me asomo,
las sábanas son sábanas cuando me echo sobre ellas
y la cama se queja cuando yo me levanto.
¿Qué será de las cosas cuando el hombre se acabe?
Como perros las cosas no existen sin el amo.
GLORIA FUERTES
Poeta de Guardia
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