sábado, 25 de febrero de 2012

EL TERRIBLE "COLASO"

Pues, señor, la Timotea,
soberbia y garrida moza,
que vino desde Alfocea,
a servir a Zaragoza,
dió una mañana un mal paso
de entregar su corazón
a un endeviduo, " EL COLASO"
que estudia para ladrón.

Como ella es más inocente
que una paloma sin hiel,
no tenía inconveniente
en salir sola con él.

Y ocurrió que, cierto día
que él bebió más de lo justo,
no sé de qué la hablaría
que ella se tomó un disgusto;
y al retirarse, indignado
"EL COLASO", enfurecido,
le arrimó una bofetada
que la dejó sin sentido.

Como era de suponer,
al notar su vil acción
"EL COLASO" echó a correr
por miedo a la prevención;
y una vez que huyó y pasaron
veinte minutos cabales
a Timotea encontraron
los guardias municipales,
quienes al ver que la chica
tardaba en volver en sí
lleváronla a la botica
que había cerca de allí.

Presintiendo una desgracia,
no sé quien tuvo la idea
de llevar a la farmacia
al padre de Timotea;
el cual, viendo el mal estado
en que la moza seguía,
preguntó desesperado
al doctor que la asistía:

-¿Cómo la encuentra usté?
-Mal.
-¿ Qué se hace entonces, doctor?
-Trasladarla al Hospital
cuanto más pronto mejor.
-¿ Al Hospital? ¡Pobrecica!
-No hay que perder un instante,
pues la cosa se complica
de una manera larmante.
No funciona el corazón
como debeb funcionar
y el "colapso" en mi opinión,
pronto se va a presentar.

-¿EL "COLASO"?
-Si. Conviene
con tal motivo, observarla,
porque si el "colapso" viene
no habrá modo de salvarla.

-Del "COLASO" no haga caso,
pues yo le rispondo a usté
que como venga "EL COLASO".......
¡ lo estampo en esa paré ¡

ALBERTO CASAÑA SHAKERY
Cuentos del Calzón Corto.