domingo, 14 de septiembre de 2014

OCASO GRANA

Quisiera conservar todas mis hojas,
sin esa desnudez fría en las ramas
del hielo y del invierno.
Ser viejo, un árbol viejo. Está bien.

Pero ver todas mis hojas claras,
como el árbol que queda por la luz
de la luna cubierto de plata.

O cubierto en los oros
que el sol retiene con espaciosa calma
en las cimas azules de esas tardes de otoño,
que en dormidos espejos
se mueren reclinadas.

Así mi atardecer quisiera......

No importa que la rama de mis huesos
trasluzca sus pálidos encajes
si es mi corazón roja aurora que canta
la alegría de todos.
Si en mi mano florece la cayada
que cortaron mis hijos
de un álamo encendido por las luces del Alba.

Si curando al viento mis banderas erguidas,
voy caminante, río abajo, hacia la mar ancha,
con los deberes hechos y bajo lunas castas,
noble y trnquilo hasgta la gran orilla
donde espera, entre nieblas, amarrada mi barca....

MARCOS ANA
Poemas de la prisión y la vida.

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