lunes, 31 de marzo de 2014

BALADA DE LO QUE EL VIENTO DIJO

La eternidad bien pudiera
ser un río solamente,
ser un caballo olvidado
y el zureo
de una paloma perdida.

En cuanto el hombre se aleja
de los hombres, viene el viento
que ya le dice otras cosas,
abriéndole los oídos
y los ojos a otras cosas.

Hoy me alejé de los hombres,
y solo, en esta barraca,
me puse a mirar el río
y ví tan sólo un caballo
y escuché tan atentamente
el zureo
de una paloma perdida.

Y el viento se acercó entonces,
como quien va de pasada,
y me dijo:
La eternidad bien pudiera
ser un río solamente
ser un caballo olvidado
y el zureo
de una paloma perdida.

RAFAEL ALBERTI
Baladas y canciones del Paraná
(1953-1954)

No hay comentarios: