jueves, 3 de mayo de 2012

ASPIRACIONES DEL ESPAÑOL MEDIO





ANTES de los cuarenta, ya posee
la vocación muy clara:
tener .... ¡ no más ¡ ... dos hijos... niño y niña,
una mujer gordita y hacendosa,
y en la cama sumisa y complaciente;
tener televisión, "seiscientos", vacaciones
y gritos para el fútbol tan patriótico,
local y nacional; no leer nunca,
a no ser lo ya visto en el estadio;
no pensar, disponer de buena mesa,
echar algo de tripa prestigiosa
que demuestra que somos gente de orden,
y en el fondo del alma desear
alzarse en dictador o en rey de España.
Suele ser muy común: de talla media,
calva incipiente, traje mal planchado,
y gesticula y habla con exceso
de todo lo que afirma en la virilidad.
No es un dechado, no, de gente fina.
Sin embargo, miradle con respeto:
no es más ni menos digno que nosotros,
los selectos que estamos por encima
de la vulgaridad de cada día;
no es más ni menos digno que nosotros,
la plebe que asimismo le envidiamos.
¡Igual que tú y que yo, él es tú, él es yo !

ENRIQUE BADOSA
En román paladino 1970