miércoles, 16 de mayo de 2012

MELANCOLÍA

Melancolía que servicio te ofrezco,
cuando aligero tu carga,
bendigo tu esencia,
refuerzo tu poder,
accediendo a mi pecho desnudo
por el sufrimiento de un amor.

En el perfume de tu existencia
y en el tiempo de tu vida,
con mis tormentos y pesares,
te abro la ventana de mis sueños
para que entres con libertad.

En esta tarde lluviosa,
a través de las nubes blancas
y sus lágrimas arrancadas con placer,
ofrezco mi corazón abierto
a tu inmenso sostén.

Mientras sentado en un sofá
en un rincón austero de la buhardilla,
donde comparto una pluma, un cuaderno,
y las ilusiones de un poema dormido,
observo la lluvia que suavemente cae
en una ventana entreabierta.

ÁNGEL SANZ GOENA
Ráfagas de luz sobre un poeta