lunes, 15 de noviembre de 2010

CASA DEL DEÁN (ZARAGOZA)



La Casa del Deán es un edificio formado por dos bloques de habitación ( uno de ellos anejo a la Catedral de La Seo de Zaragoza), unidos por un corredor sobre arco apuntado en la calle del Deán de Zaragoza y construido como residencia del prior o deán del cabildo catedralicio en el siglo XIII.

La obra gótica fue culminada en 1293.Uno de los espacios es anejo a la Catedral o Seo de Zaragoza, y comunica mediante un arco con el espacio de la ampliación de la nueva casa.Inicialmente se edificó con el habitual sistema constructivo aragonés de incluir una lonja abierta en el bloque más amplio.Este fue el aspecto que mantuvo hasta la nueva reforma del siglo XVI.

La casa fue reformada en profundidad entre 1585 y 1587 a cargo del prior Juan Antonio Romero.La lonja fué cerrada y en el corredor del arco se abrieron a los lados norte y sur dos miradores con amplios ventanales.Al sur, a la zona de la calle Pabostría, uno rectangular al estilo plateresco; al norte, a la plazuela de San Bruno, tres arcos ajimezados de tracería plateresco-mudéjar de mano de obra probablemente morisca.

Poco después, al ser considerados por el cabildo demasiado expuestos a la vista, fueron cerrados y sustituidos por unos simples balcones.Sin embargo, los restos de las ventanas del costado norte, quedaron afortunadamente empotrados en sus muros, lo que permitió que mucho más tarde fueran restaurados sin perder del todo el aspecto original.

Debido a la cercanía de la Casa del Deán al Palacio del marqués de Lazán, que fue durante los Sitios de Zaragoza cuartel del general Palafox, punto de mira del fuego del ejército francés, el arco, galería y casa del prior sufrió daños muy graves.Poco más tarde, en 1853, la casa fue abandonada por su residente habitual, dado el estado de franco deterioro, y pasó a servir como almacén.

En este estado, permaneció hasta que en 1951 es declarado en inminente ruina.Para rescatar este lugar, fue adquirido por la Caja de Ahorros de Zaragoza,Aragón y Rioja ( hoy Ibercaja) en 1953 con intención de restaurar tan histórico enclave.

Así, en 1958 se completó su exhaustiva reforma, llevada a cabo por Teodoro Ríos Balaguer y Teodoro Ríos Usón.Se rehizo el edificio casi de nueva planta, aunque utilizando los elementos preexistentes e incorporando otros para conseguir un convincente recuerdo del aspecto original.